CORPUS CHRISTI

Luego del Bautismo, la primera Comunión, y luego la comunión por siempre !
La EUCARISTÍA es el alimento que sacia totalmente los anhelos más profundos del ser humano.
Jesús es pan de vida eterna: “El que venga a mí nunca más tendrá hambre” (
Jn 6,35).
No dejes de comulgar !
(Claro está que primero debes de haberte, debidamente, confesado).

domingo, 18 de marzo de 2012

Benedicto XVI: El hombre encuentra verdadera paz al confesar sus culpas a Dios

Benedicto XVI: El hombre encuentra verdadera paz al confesar sus culpas a Dios

María, la memoria viva de Jesús en la oración


“La presencia de María con los apóstoles en la espera de Pentecostés, dijo, adquiere un gran significado, ya que comparte con ellos lo más precioso: la memoria viva de Jesús en la oración”.
El miércoles de la tercera semana de Cuaresma Benedicto XVI desarrolló su catequesis sobre la presencia orante de la Virgen María con los Apóstoles.

domingo, 12 de febrero de 2012

El Papa: El Amor de Dios es más fuerte que todo mal


El Papa: El Amor de Dios es más fuerte que todo mal

El Papa Benedicto XVI resaltó esta mañana, durante el rezo del habitual ángelus dominical, que el amor de Dios es más fuerte que todo mal, "también de aquel más contagioso y horrible".

En su reflexión previa a la oración mariana ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro, el Papa recordó que "el domingo pasado hemos visto que Jesús, en su vida pública, alivió a muchos enfermos, revelando que Dios quiere para el hombre la vida, la vida en plenitud".

domingo, 22 de enero de 2012

El Papa pide a católicos compromiso humilde por la unidad de los cristianos


El Papa pide a católicos compromiso humilde por la unidad de los cristianos

Con ocasión de la semana de oración por la unidad de los cristianos, que se celebra del 18 al 25 de enero, el Santo Padre explicó que “la unidad visible de todos los cristianos es siempre una obra que viene desde lo alto, de Dios, una obra que pide la humildad de reconocer nuestra debilidad y acoger el don”.

domingo, 1 de enero de 2012

Bendición para el Año que viene


Núm 6, 22-27

«Que el Señor te bendiga y te proteja. Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia. Que el Señor te descubra su rostro y te conceda la paz».

jueves, 8 de diciembre de 2011

MARIA en los Planes de Dios. Habla el Papa Pio IX "INEFFABILIS DEUS"

Epístola apostólica de Pío IX Del 8 diciembre 1854, SOBRE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

El inefable Dios, cuya conducta es misericordia y verdad, cuya voluntad es omnipotencia y cuya sabiduría alcanza de límite a límite con fortaleza y dispone suavemente todas las cosas, habiendo, previsto desde toda la eternidad la ruina lamentabilísima de todo el género humano, que había de provenir de la transgresión de Adán, y habiendo decretado, con plan misterioso escondido desde la eternidad, llevar al cabo la primitiva obra de su misericordia, con plan todavía más secreto, por medio de la encarnación del Verbo, para que no pereciese el hombre impulsado a la culpa por la astucia de la diabólica maldad y para que lo que iba a caer en el primer Adán fuese restaurado más felizmente en el segundo, eligió y señaló, desde el principio y antes de los tiempos, una Madre, para que su unigénito Hijo, hecho carne de ella, naciese, en la dichosa plenitud de los tiempos, y en tanto grado la amó por encima de todas las criaturas, que en sola ella se complació con señaladísima benevolencia. Por lo cual tan maravillosamente la colmó de la abundancia de todos los celestiales carismas, sacada del tesoro de la divinidad, muy por encima de todos los án­geles y santos, que Ella, absolutamente siempre libre de toda mancha de pecado y toda hermosa y perfecta, manifestase tal plenitud de inocencia y santidad, que no se concibe en modo alguno mayor después de Dios y nadie puede imaginar fuera de Dios. ...Seguir leyendo (clik aquí)

martes, 22 de noviembre de 2011

Vivir el Adviento


Vivir el Adviento no es tan fácil. Para muchos apenas adquiere relevancia, ni la palabra en sí y mucho menos su contenido.

Apenas una suma pequeña de domingos que nos conduce a la Navidad.

Es necesario reivindicar el sentido pleno del Adviento como actitud cristiana fundamental: esperar a Dios y esperarlo en Jesús; creer en su venida progresiva, misteriosa pero real, a nosotros, al mundo. El Adviento es ese tiempo concreto que rompe nuestra inconcreción y nuestra monotonìa para ponernos en camino de conversión, para centrar nuestra vida no en una irrealidad, sino en la realidad maravillosa de Jesús que se acerca a la vida de los hombres como nuestro Salvador.

sábado, 20 de agosto de 2011

El Papa a seminaristas: No se dejen intimidar por un entorno que excluye a Dios


"Afrontad este reto sin complejos ni mediocridad, antes bien como una bella forma de realizar la vida humana en gratuidad y en servicio, siendo testigos de Dios hecho hombre, mensajeros de la altísima dignidad de la persona humana y, por consiguiente, sus defensores incondicionales".

Apoyados en su amor, exhortó el Papa, "no os dejéis intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer a menudo son los principales criterios por los que se rige la existencia".

"Puede que os menosprecien, como se suele hacer con quienes evocan metas más altas o desenmascaran los ídolos ante los que hoy muchos se postran. Será entonces cuando una vida hondamente enraizada en Cristo se muestre realmente como una novedad y atraiga con fuerza a quienes de veras buscan a Dios, la verdad y la justicia".

domingo, 7 de agosto de 2011

NO DEJES DE ORAR !

NO DEJES DE ORAR!
El que trata de manera íntima y familiar con Dios experimenta la seguridad de saberse acompañado, de saberse protegido por un amor que es más fuerte que el dolor y que la muerte. El que no ora se siente solo.

sábado, 16 de julio de 2011


Los Carmelitas y la Virgen del Carmen se difunden por Europa.
La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos allí se venera. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Incluso se le llamó: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.
¿Qué es el Escapulario carmelita?
Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y también uniformes que nos identifican. Las comunidades religiosas llevan su hábito como signo de su consagración a Dios.
Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario

viernes, 14 de enero de 2011

domingo, 26 de diciembre de 2010

Día de la Familia

Uno de los temas más candentes de la sociedad actual es el de la familia, en el que emergen problemas y dificultades considerables, debidos a la falta de valores y de ideales, unidos, por ejemplo, al materialismo y al hedonismo de la vida, a la permisividad de los responsables en campos educativo y moral, y a la carencia de auténticos guías y formadores en este sector. También la Iglesia siente vivo el problema y se interroga acerca del designio que Dios tiene sobre la familia, animando a todos a vivir según el evangelio en el respeto de las culturas y empeñándose en aliviar las condiciones de pobreza y necesidad de muchos núcleos familiares, a ejemplo de la familia de Nazaret plenamente inserta en la vivencia humana y especialmente en la vida de los pobres y de los que sufren.

sábado, 11 de diciembre de 2010

12 de diciembre VIRGEN MARIA DE GUADALUPE


La maternidad, como enseña la Virgen María, no se limita sólo a las fronteras del cuerpo, porque el ser una auténtica madre implica también la entrega del vasto horizonte del mundo espiritual. Pues el amor es lo que da plenitud y sentido a la vida. Dar amor es engendrar vida.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Sábado 27 : Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa


La primera aparición de la Medalla Milagrosa tuvo lugar el domingo 18 de Julio 1830, en París, justo en la capilla de la casa central de las Hijas de la Caridad, a una religiosa llamada Catalina Laboure.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Lectio Divina Domingo 7: Lucas 20, 27-38





¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales
· Orar siempre por los difuntos.
· Tener presente que la vida no se resuelve ni termina con este
tiempo histórico sino que estamos llamados a la resurrección y a la
vida eterna.
Propuestas comunitarias
· Dialogar sobre las dificultades del mundo juvenil creyente actual
para incorporar la dimensión del llamado a la resurrección y a la
vida eterna que nos hace Jesús.
· Buscar estudiar la vida de los grandes

lunes, 1 de noviembre de 2010

Lectio Divina Domingo 7 : Lucas 20, 27-38




¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales
· Orar siempre por los difuntos.
· Tener presente que la vida no se resuelve ni termina con este
tiempo histórico sino que estamos llamados a la resurrección y a la
vida eterna.

Propuestas comunitarias
· Dialogar sobre las dificultades del mundo juvenil creyente actual
para incorporar la dimensión del llamado a la resurrección y a la
vida eterna que nos hace Jesús.
· Buscar estudiar la vida de los grandes santos para tenerlos como
modelos en el camino a la vida eterna.

sábado, 30 de octubre de 2010

La historia de Zaqueo en (Lc 19, 1-10) Evangelio domingo 31 (el nuevo amigo de Jesús, contra todo pronóstico ! )


¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales
· Detectar con más ahínco y seriedad el “paso” de Jesús por las calles de mi vida.
· Decidirme a convertirme, a cambiar de corazón en todo lo que no esté en consonancia con la propuesta de Jesús para mi vida.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Lectio Divina Domingo 26 : Lucas 16, 19-31


Jesús en este relato menciona entre otras cosas ... “Tus hermanos tienen la Biblia. ¿Por qué no la leen? ¿Por qué no la obedecen?”
¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales
-Tratar con delicadeza y disposición a cualquier persona “pobre” que Dios ponga en
mi camino.
-Orar todos los días por las personas que padecen situaciones de mayor pobreza en
todas partes del mundo.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Lectio Divina Domingo 19 : Lucas 16, 1-13


"NO SE PUEDE SERVIR A DOS AMOS AL MISMO TIEMPO"
¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales
-Buscar con inteligencia y sagacidad anunciarle el mensaje de Cristo en clave de
Buena Nueva a algún amigo que esté alejado de la fe.
-Cambiar o perfeccionar dos aspectos de mi vida en los cuales tenga que ser fiel en lo
poco.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Lectio Divina Domingo 12 : Lucas 15, 1-32 o 15, 1-10


Parábola de la oveja perdida
¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuestas personales
* Tener una actitud de apertura y diálogo con personas que están alejados del camino
de Dios sea por el pecado o por cualquier otro motivo.
* Intentar acercar al camino de la salvación a aquellos hermanos que se han alejado.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Lectio Divina Evangelio domingo 5 setiembre Lucas 14, 25-33




¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?

Propuestas personales
· Realizar gestos cotidianos que reflejen que el Señor está por encima de todo, que lo
amamos y que es el centro de nuestras vidas.
· Revisar en qué uso el tiempo. ¿En cosas útiles o en cosas inútiles? Buscar proyectar
mi horizonte inmediato como un constructor o rey previsor que calcula lo que tiene
para poder servir en al fe, la esperanza y el amor.

lunes, 30 de agosto de 2010

Santa Rosa de Lima


La primera mujer declarada santa de todo el continente americano.
Patrona de Perú, América y las Filipinas
El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones". Lo cual es mucho decir

viernes, 27 de agosto de 2010

Lectio Divina domingo 29 agosto - Lucas 14, 1.7-14


»Por eso, cuando alguien te invite, busca el último puesto. Así, cuando llegue el
que te invitó, te dirá: “Amigo, ven siéntate aquí; este lugar es mejor.” De esa manera,
recibirás honores delante de los demás invitados. 11 El que se crea superior a los
demás, será puesto en el lugar menos importante. El que es humilde será puesto en
un lugar más importante.»

lunes, 9 de agosto de 2010

Lectio Divina domingo 15 agosto


Pocas veces oímos a María en la Biblia, tan claro y fuerte como en esta oportunidad, durante la visita de María a Isabel.

lunes, 26 de julio de 2010

LECTIO DIVINA domingo 1° agosto



"¿Somos del club del RICO TONTO?"

Evangelio Domingo 1°: Lucas 12, 13-21
La riqueza que nos debe importar es la espiritual.
¿Es que no nos damos cuenta de que no nos llevamos nada de los que acumulamos en la tierra?

martes, 20 de julio de 2010

LECTIO DIVINA Domingo 25


En el evangelio de este domingo 25, descubrimos el origen de la oración que más nos acompaña a lo largo de nuestras vidas: EL PADRE NUESTRO.
...Nos la enseña el mismísimo Jesús!.

miércoles, 30 de junio de 2010

LECTIO DIVINA domingo 4 julio

En Lectionautas, cada semana preparamos la “Lectio Divina Dominical” previa al domingo siguiente, de esta forma queremos fomentar el seguimiento y trabajo en grupo con este método, con la finalidad de que lleguen preparados a la homilía del domingo y además con más conocimiento sobre la palabra del Señor.


LECTIO DIVINA Domingo 14º
Durante el Año Ciclo C
Tú palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino

sábado, 26 de junio de 2010

¿Lo queremos seguir de verdad ?

Evangelio Domingo 27
No permitamos que nuestros surcos salgan chuecos. No nos distraigamos al arar. Alejémonos de todo aquello que nos separa de Jesús.


Lucas 9, 51-52

viernes, 21 de mayo de 2010

Domingo es Pentecostés !

CUANDO HABLAMOS DEL DÍA DE PENTECOSTÉS INMEDIATAMENTE PENSAMOS EN EL ESPÍRITU SANTO, EN CÓMO HA ACTUADO A LO LARGO DE LA FORMACIÓN Y TRANCURSO DE NUESTRA IGLESIA,

ÉL LE DA LA FUERZA A LA IGLESIA.
Y NOSOTROS QUE SOMOS IGLESIA,  ESE DÍA RENOVAMOS SU RECEPCIÓN,  ES DECIR, VOLVEMOS A SENTIR CÓMO NOS AYUDA EN EL ENVÍO A EVANGELIZAR, CÓMO PONE LAS PALABRAS Y ACCIONES EN NUESTRA BOCA. 
CÓMO ALIVIÓ Y QUÉ FUERZAS DIO A TODOS 
CUANDO EMPEZABAN A FLAQUEAR LUEGO QUE JESUS SUBIÓ A LOS CIELOS ...
ESE DÍA DEBEMOS SENTIR, EL MISMO FUEGO, LA MISMA PASIÓN QUE DESPERTÓ ÉL EN ELLOS

lunes, 3 de mayo de 2010

DIA DELA SANTA CRUZ

Jesús mío, que quisiste morir en la Cruz para salvarme a mí y a todos los hombres, concédeme aceptar por tu amor la cruz del sufrimiento aquí en la tierra, ayudar a mis hermanos a cargar la suya, de manera que podamos unirnos más íntimamente a Ti, desaparecer nosotros para que Tú aparezcas, y gozar en el cielo los frutos de tu redención. 
Amén.

jueves, 28 de enero de 2010

Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia 28 de Enero

SANTO TOMÁS DE AQUINO, Doctor de la IglesiaTomás nació en medio de una aristocrática familia, alrededor de 1225. A pesar de la fuerte oposición de los suyos, ingresó a la orden de Santo Domingo a la edad de 19 años. En 1245, sus superiores lo enviaron a estudiar a París, donde sus dotes de humildad hicieron que al principio su gran inteligencia y saber pasasen desapercibidos. Sus condiscípulos llegaron a llamarlo, por su silenciosa y meditativa timidez, y su físico corpulento, “el buey mudo”. Al recibirse de bachiller, siguiendo el orden académico de la época, comenzó a enseñar en la Universidad de París, y compuso obras como sus comentarios sobre el Libro de las Sentencias de Pedro Lombardo, sobre el libro de Isaías y sobre el Evangelio según San Mateo. Cuatro años más tarde, se le confió la cátedra de doctor, encargado de enseñar, discutir y predicar y algún tiempo después, empezó a escribir la Suma contra los Gentiles.

De 1259 a 1268, el santo era muy popular en toda Italia, país en el que enseñó y donde también predicó en muchas ciudades. Hacia 1266, comenzó a escribir la más famosa de sus obras: la Suma Teológica. De vuelta a París, el santo continuó, en medio sus clases, predicaciones y discusiones públicas, la redacción de la Suma, incluido el tratado de la Eucaristía. Dice una tradición que el Crucifijo le habló y le dijo: “Has escrito bien de mí, Tomás”, confirmando su teología eucarística. Posteriormente, Tomás fue llamado nuevamente a Italia y ocupó el cargo de rector en la Universidad de Nápoles.

Al año siguiente, por causa de una poderosa visión, Tomás cesó de escribir y enseñar, sin terminar la Suma Teológica. Se hallaba muy enfermo cuando el Papa Gregorio X lo invitó al Concilio de Lyon, pero durante el viaje su enfermedad se agravó aún más, siendo trasladado a la abadía cistercience de Fossa Nuova, donde falleció en la madrugada del 7 de marzo de 1274.

domingo, 27 de diciembre de 2009

La Sagrada Familia


Nada más celebrar la Navidad, la liturgia nos introduce en esta fiesta de la Sagrada Familia. Tiene un profundo significado: Al entrar en este mundo, el Verbo lo renueva todo; al hacerse hombre, sana y regenera todo lo humano. También la familia. Al sanar el corazón humano, herido por el pecado, Cristo hace posible una familia nueva.
Los valores naturales de la familia no son anulados. Todo lo contrario. La gracia de Cristo los purifica, los potencia, los eleva. Las virtudes que el Espíritu de Cristo siembra en el corazón humano hacen posible vivir de una manera nueva el misterio de la familia. La misericordia, la bondad, la dulzura, la humildad, el perdón, el amor, la unidad, la paz son fruto del Espíritu Santo. Vividas a semejanza de Cristo, hacen que la familia cristiana sea reflejo de la familia de Nazaret y –más aún– de la Trinidad misma.
En el mundo actual, cuando la familia se deteriora por momentos, es más necesario que nunca contemplar a la Sagrada Familia para comprender que la familia sólo en Cristo puede realizar su ideal, pues sólo él une, da cohesión y hace a cada uno capaz de amar generosamente, de perdonar, de darse sin medida, de comprender. Sin Cristo, el hombre y la familia, dejados a su debilidad, sucumben. “El que escucha la palabra de Dios y la cumple, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre” (Lc 8,21).

martes, 15 de diciembre de 2009

Benedicto XVI: Si quieres la paz, protege la creación Mensaje para la próxima Jornada Mundial de la Paz

Benedicto XVI: Si quieres la paz, protege la creación
Mensaje para la próxima Jornada Mundial de la Paz
CIUDAD DEL VATICANO, martes 15 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el mensaje del Papa Benedicto XVI con motivo de la próxima Jornada Mundial de la Paz, que tendrá lugar el 1 de enero de 2010, sobre el respeto a la Creación y promoción de la paz.

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MENSAJE
DE SU SANTIDAD
BENEDICTO XV
para la celebración de la
Jornada Mundial de la Paz
 
1 enero 2010
 
SI QUIERES PROMOVER LA PAZ,
PROTEGE LA CREACIÓN
1.      Con ocasión del comienzo del Año Nuevo, quisiera dirigir mis más fervientes deseos de paz a todas las comunidades cristianas, a los responsables de las Naciones, a los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo. El tema que he elegido para esta XLIII Jornada Mundial de la Paz es: Si quieres promover la paz, protege la creación. El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que «la creación es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios»,[i] y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pacífica de la humanidad. En efecto, aunque es cierto que, a causa de la crueldad del hombre con el hombre, hay muchas amenazas a la paz y al auténtico desarrollo humano integral – guerras, conflictos internacionales y regionales, atentados terroristas y violaciones de los derechos humanos–, no son menos preocupantes los peligros causados por el descuido, e incluso por el abuso que se hace de la tierra y de los bienes naturales que Dios nos ha dado. Por este motivo, es indispensable que la humanidad renueve y refuerce «esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos».[ii]
 
2.   En la Encíclica Caritas in veritate he subrayado que el desarrollo humano integral está estrechamente relacionado con los deberes que se derivan de la relación del hombre con el entorno natural, considerado como un don de Dios para todos, cuyo uso comporta una responsabilidad común respecto a toda la humanidad, especialmente a los pobres y a las generaciones futuras. He señalado, además, que cuando se considera a la naturaleza, y al ser humano en primer lugar, simplemente como fruto del azar o del determinismo evolutivo, se corre el riesgo de que disminuya en las personas la conciencia de la responsabilidad.[iii] En cambio, valorar la creación como un don de Dios a la humanidad nos ayuda a comprender la vocación y el valor del hombre. En efecto, podemos proclamar llenos de asombro con el Salmista: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder?» (Sal 8,4-5). Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador, ese amor que «mueve el sol y las demás estrellas».[iv]
3.   Hace veinte años, al dedicar el Mensaje de la Jornada Mundial de la Paz al tema Paz con Dios creador, paz con toda la creación, el Papa Juan Pablo II llamó la atención sobre la relación que nosotros, como criaturas de Dios, tenemos con el universo que nos circunda. «En nuestros días aumenta cada vez más la convicción –escribía– de que la paz mundial está amenazada, también [...] por la falta del debido respeto a la naturaleza», añadiendo que la conciencia ecológica «no debe ser obstaculizada, sino más bien favorecida, de manera que se desarrolle y madure encontrando una adecuada expresión en programas e iniciativas concretas».[v] También otros Predecesores míos habían hecho referencia anteriormente a la relación entre el hombre y el medio ambiente. Pablo VI, por ejemplo, con ocasión del octogésimo aniversario de la Encíclica Rerum Novarum de León XIII, en 1971, señaló que «debido a una explotación inconsiderada de la naturaleza, [el hombre] corre el riesgo de destruirla y de ser a su vez víctima de esta degradación». Y añadió también que, en este caso, «no sólo el ambiente físico constituye una amenaza permanente: contaminaciones y desechos, nuevas enfermedades, poder destructor absoluto; es el propio consorcio humano el que el hombre no domina ya, creando de esta manera para el mañana un ambiente que podría resultarle intolerable. Problema social de envergadura que incumbe a la familia humana toda entera».[vi]
4.   Sin entrar en la cuestión de soluciones técnicas específicas, la Iglesia, «experta en humanidad», se preocupa de llamar la atención con energía sobre la relación entre el Creador, el ser humano y la creación. En 1990, Juan Pablo II habló de «crisis ecológica» y, destacando que ésta tiene un carácter predominantemente ético, hizo notar «la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad».[vii] Este llamamiento se hace hoy todavía más apremiante ante las crecientes manifestaciones de una crisis, que sería irresponsable no tomar en seria consideración. ¿Cómo permanecer indiferentes ante los problemas que se derivan de fenómenos como el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales? ¿Cómo descuidar el creciente fenómeno de los llamados «prófugos ambientales», personas que deben abandonar el ambiente en que viven –y con frecuencia también sus bienes– a causa de su deterioro, para afrontar los peligros y las incógnitas de un desplazamiento forzado? ¿Cómo no reaccionar ante los conflictos actuales, y ante otros potenciales, relacionados con el acceso a los recursos naturales? Todas éstas son cuestiones que tienen una repercusión profunda en el ejercicio de los derechos humanos como, por ejemplo, el derecho a la vida, a la alimentación, a la salud y al desarrollo.
5.  No obstante, se ha de tener en cuenta que no se puede valorar la crisis ecológica separándola de las cuestiones ligadas a ella, ya que está estrechamente vinculada al concepto mismo de desarrollo y a la visión del hombre y su relación con sus semejantes y la creación. Por tanto, resulta sensato hacer una revisión profunda y con visión de futuro del modelo de desarrollo, reflexionando además sobre el sentido de la economía y su finalidad, para corregir sus disfunciones y distorsiones. Lo exige el estado de salud ecológica del planeta; lo requiere también, y sobre todo, la crisis cultural y moral del hombre, cuyos síntomas son patentes desde hace tiempo en todas las partes del mundo.[viii] La humanidad necesita una profunda renovación cultural; necesita redescubrir esos valores que constituyen el fundamento sólido sobre el cual construir un futuro mejor para todos. Las situaciones de crisis por las que está actualmente atravesando –ya sean de carácter económico, alimentario, ambiental o social–  son también, en el fondo, crisis morales relacionadas entre sí. Éstas obligan a replantear el camino común de los hombres. Obligan, en particular, a un modo de vivir caracterizado por la sobriedad y la solidaridad, con nuevas reglas y formas de compromiso, apoyándose con confianza y valentía en las experiencias positivas que ya se han realizado y rechazando con decisión las negativas. Sólo de este modo la crisis actual se convierte en ocasión de discernimiento y de nuevas proyecciones.
6.   ¿Acaso no es cierto que en el origen de lo que, en sentido cósmico, llamamos «naturaleza», hay «un designio de amor y de verdad»? El mundo «no es producto de una necesidad cualquiera, de un destino ciego o del azar [...]. Procede de la voluntad libre de Dios que ha querido hacer participar a las criaturas de su ser, de su sabiduría y de su bondad».[ix] El Libro del Génesis nos remite en sus primeras páginas al proyecto sapiente del cosmos, fruto del pensamiento de Dios, en cuya cima se sitúan el hombre y la mujer, creados a imagen y semejanza del Creador para «llenar la tierra» y «dominarla» como «administradores» de Dios mismo (cf. Gn 1,28). La armonía entre el Creador, la humanidad y la creación que describe la Sagrada Escritura, se ha roto por el pecado de Adán y Eva, del hombre y la mujer, que pretendieron ponerse en el lugar de Dios, negándose a reconocerse criaturas suyas. La consecuencia es que se ha distorsionado también el encargo de «dominar» la tierra, de «cultivarla y guardarla», y así surgió un conflicto entre ellos y el resto de la creación (cf. Gn 3,17-19). El ser humano se ha dejado dominar por el egoísmo, perdiendo el sentido del mandato de Dios, y en su relación con la creación se ha comportado como explotador, queriendo ejercer sobre ella un dominio absoluto. Pero el verdadero sentido del mandato original de Dios, perfectamente claro en el Libro del Génesis, no consistía en una simple concesión de autoridad, sino más bien en una llamada a la responsabilidad. Por lo demás, la sabiduría de los antiguos reconocía que la naturaleza no está a nuestra disposición como si fuera un «montón de desechos esparcidos al azar»,[x] mientras que la Revelación bíblica nos ha hecho comprender que la naturaleza es un don del Creador, el cual ha inscrito en ella su orden intrínseco para que el hombre pueda descubrir en él las orientaciones necesarias para «cultivarla y guardarla» (cf. Gn 2,15).[xi] Todo lo que existe pertenece a Dios, que lo ha confiado a los hombres, pero no para que dispongan arbitrariamente de ello. Por el contrario, cuando el hombre, en vez de desempeñar su papel de colaborador de Dios, lo suplanta, termina provocando la rebelión de la naturaleza, «más bien tiranizada que gobernada por él».[xii] Así, pues, el hombre tiene el deber de ejercer un gobierno responsable sobre la creación, protegiéndola y cultivándola.[xiii]
7.   Se ha de constatar por desgracia que numerosas personas, en muchos países y regiones del planeta, sufren crecientes dificultades a causa de la negligencia o el rechazo por parte de tantos a ejercer un gobierno responsable respecto al medio ambiente. El Concilio Ecuménico Vaticano II ha recordado que «Dios ha destinado la tierra y todo cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos».[xiv] Por tanto, la herencia de la creación pertenece a la humanidad entera. En cambio, el ritmo actual de explotación pone en serio peligro la disponibilidad de algunos recursos naturales, no sólo para la presente generación, sino sobre todo para las futuras.[xv] Así, pues, se puede comprobar fácilmente que el deterioro ambiental es frecuentemente el resultado de la falta de proyectos políticos de altas miras o de la búsqueda de intereses económicos miopes, que se transforman lamentablemente en una seria amenaza para la creación. Para contrarrestar este fenómeno, teniendo en cuenta que «toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral»,[xvi] es también necesario que la actividad económica respete más el medio ambiente. Cuando se utilizan los recursos naturales, hay que preocuparse de su salvaguardia, previendo también sus costes –en términos ambientales y sociales–, que han de ser considerados como un capítulo esencial del costo de la misma actividad económica. Compete a la comunidad internacional y a los gobiernos nacionales dar las indicaciones oportunas para contrarrestar de manera eficaz una utilización del medio ambiente que lo perjudique. Para proteger el ambiente, para tutelar los recursos y el clima, es preciso, por un lado, actuar respetando unas normas bien definidas incluso desde el punto de vista jurídico y económico y, por otro, tener en cuenta la solidaridad debida a quienes habitan las regiones más pobres de la tierra y a las futuras generaciones.
8.  En efecto, parece urgente lograr una leal solidaridad intergeneracional. Los costes que se derivan de la utilización de los recursos ambientales comunes no pueden dejarse a cargo de las generaciones futuras: «Herederos de generaciones pasadas y beneficiándonos del trabajo de nuestros contemporáneos, estamos obligados para con todos y no podemos desinteresarnos de los que vendrán a aumentar todavía más el círculo de la familia humana. La solidaridad universal, que es un hecho y beneficio para todos, es también un deber. Se trata de una responsabilidad que las generaciones presentes tienen respecto a las futuras, una responsabilidad que incumbe también a cada Estado y a la Comunidad internacional».[xvii] El uso de los recursos naturales debería hacerse de modo que las ventajas inmediatas no tengan consecuencias negativas para los seres vivientes, humanos o no, del presente y del futuro; que la tutela de la propiedad privada no entorpezca el destino universal de los bienes;[xviii] que la intervención del hombre no comprometa la fecundidad de la tierra, para ahora y para el mañana. Además de la leal solidaridad intergeneracional, se ha de reiterar la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad intrageneracional, especialmente en las relaciones entre países en vías de desarrollo y aquellos altamente industrializados: «la comunidad internacional tiene el deber imprescindible de encontrar los modos institucionales para ordenar el aprovechamiento de los recursos no renovables, con la participación también de los países pobres, y planificar así conjuntamente el futuro».[xix] La crisis ecológica muestra la urgencia de una solidaridad que se proyecte en el espacio y el tiempo. En efecto, entre las causas de la crisis ecológica actual, es importante reconocer la responsabilidad histórica de los países industrializados. No obstante, tampoco los países menos industrializados, particularmente aquellos emergentes, están eximidos de la propia responsabilidad respecto a la creación, porque el deber de adoptar gradualmente medidas y políticas ambientales eficaces incumbe a todos. Esto podría lograrse más fácilmente si no hubiera tantos cálculos interesados en la asistencia y la transferencia de conocimientos y tecnologías más limpias.
9.  Es indudable que uno de los principales problemas que ha de afrontar la comunidad internacional es el de los recursos energéticos, buscando estrategias compartidas y sostenibles para satisfacer las necesidades de energía de esta generación y de las futuras. Para ello, es necesario que las sociedades tecnológicamente avanzadas estén dispuestas a favorecer comportamientos caracterizados por la sobriedad, disminuyendo el propio consumo de energía y mejorando las condiciones de su uso. Al mismo tiempo, se ha de promover la búsqueda y las aplicaciones de energías con menor impacto ambiental, así como la «redistribución planetaria de los recursos energéticos, de manera que también los países que no los tienen puedan acceder a ellos».[xx] La crisis ecológica, pues, brinda una oportunidad histórica para elaborar una respuesta colectiva orientada a cambiar el modelo de desarrollo global siguiendo una dirección más respetuosa con la creación y de un desarrollo humano integral, inspirado en los valores propios de la caridad en la verdad. Por tanto, desearía que se adoptara un modelo de desarrollo basado en el papel central del ser humano, en la promoción y participación en el bien común, en la responsabilidad, en la toma de conciencia de la necesidad de cambiar el estilo de vida y en la prudencia, virtud que indica lo que se ha de hacer hoy, en previsión de lo que puede ocurrir mañana.[xxi]
10.   Para llevar a la humanidad hacia una gestión del medio ambiente y los recursos del planeta que sea sostenible en su conjunto, el hombre está llamado a emplear su inteligencia en el campo de la investigación científica y tecnológica y en la aplicación de los descubrimientos que se derivan de ella. La «nueva solidaridad» propuesta por Juan Pablo II en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990,[xxii] y la «solidaridad global», que he mencionado en el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2009,[xxiii] son actitudes esenciales para orientar el compromiso de tutelar la creación, mediante un sistema de gestión de los recursos de la tierra mejor coordinado en el ámbito internacional, sobre todo en un momento en el que va apareciendo cada vez de manera más clara la estrecha interrelación que hay entre la lucha contra el deterioro ambiental y la promoción del desarrollo humano integral. Se trata de una dinámica imprescindible, en cuanto «el desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad».[xxiv] Hoy son muchas las oportunidades científicas y las potenciales vías innovadoras, gracias a las cuales se pueden obtener soluciones satisfactorias y armoniosas para la relación entre el hombre y el medio ambiente. Por ejemplo, es preciso favorecer la investigación orientada a determinar el modo más eficaz para aprovechar la gran potencialidad de la energía solar. También merece atención la cuestión, que se ha hecho planetaria, del agua y el sistema hidrogeológico global, cuyo ciclo tiene una importancia de primer orden para la vida en la tierra, y cuya estabilidad puede verse amenazada gravemente por los cambios climáticos. Se han de explorar, además, estrategias apropiadas de desarrollo rural centradas en los pequeños agricultores y sus familias, así como es preciso preparar políticas idóneas para la gestión de los bosques, para el tratamiento de los desperdicios y para la valorización de las sinergias que se dan entre los intentos de contrarrestar los cambios climáticos y la lucha contra la pobreza. Hacen falta políticas nacionales ambiciosas, completadas por un necesario compromiso internacional que aporte beneficios importantes, sobre todo a medio y largo plazo. En definitiva, es necesario superar la lógica del mero consumo para promover formas de producción agrícola e industrial que respeten el orden de la creación y satisfagan las necesidades primarias de todos. La cuestión ecológica no se ha de afrontar sólo por las perspectivas escalofriantes que se perfilan en el horizonte a causa del deterioro ambiental; el motivo ha de ser sobre todo la búsqueda de una auténtica solidaridad de alcance mundial, inspirada en los valores de la caridad, la justicia y el bien común. Por otro lado, como ya he tenido ocasión de recordar, «la técnica nunca es sólo técnica. Manifiesta quién es el hombre y cuáles son sus aspiraciones de desarrollo, expresa la tensión del ánimo humano hacia la superación gradual de ciertos condicionamientos materiales. La técnica, por lo tanto, se inserta en el mandato de cultivar y guardar la tierra (cf. Gn 2,15), que Dios ha confiado al hombre, y se orienta a reforzar esa alianza entre ser humano y medio ambiente que debe reflejar el amor creador de Dios».[xxv]
11.   Cada vez se ve con mayor claridad que el tema del deterioro ambiental cuestiona los comportamientos de cada uno de nosotros, los estilos de vida y los modelos de consumo y producción actualmente dominantes, con frecuencia insostenibles desde el punto de vista social, ambiental e incluso económico. Ha llegado el momento en que resulta indispensable un cambio de mentalidad efectivo, que lleve a todos a adoptar nuevos estilos de vida, «a tenor de los cuales, la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un desarrollo común, sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones».[xxvi] Se ha de educar cada vez más para construir la paz a partir de opciones de gran calado en el ámbito personal, familiar, comunitario y político. Todos somos responsables de la protección y el cuidado de la creación. Esta responsabilidad no tiene fronteras. Según el principio de subsidiaridad, es importante que todos se comprometan en el ámbito que les corresponda, trabajando para superar el predominio de los intereses particulares. Un papel de sensibilización y formación corresponde particularmente a los diversos sujetos de la sociedad civil y las Organizaciones no gubernativas, que se mueven con generosidad y determinación en favor de una responsabilidad ecológica, que debería estar cada vez más enraizada en el respeto de la «ecología humana». Además, se ha de requerir la responsabilidad de los medios de comunicación social en este campo, con el fin de proponer modelos positivos en los que inspirarse. Por tanto, ocuparse del medio ambiente exige una visión amplia y global del mundo; un esfuerzo común y responsable para pasar de una lógica centrada en el interés nacionalista egoísta a una perspectiva que abarque siempre las necesidades de todos los pueblos. No se puede permanecer indiferentes ante lo que ocurre en nuestro entorno, porque la degradación de cualquier parte del planeta afectaría a todos. Las relaciones entre las personas, los grupos sociales y los Estados, al igual que los lazos entre el hombre y el medio ambiente, están llamadas a asumir el estilo del respeto y de la «caridad en la verdad». En este contexto tan amplio, es deseable más que nunca que los esfuerzos de la comunidad internacional por lograr un desarme progresivo y un mundo sin armas nucleares, que sólo con su mera existencia amenazan la vida del planeta, así como por un proceso de desarrollo integral de la humanidad de hoy y del mañana, sean de verdad eficaces y correspondidos adecuadamente.
12.  La Iglesia tiene una responsabilidad respecto a la creación y se siente en el deber de ejercerla también en el ámbito público, para defender la tierra, el agua y el aire, dones de Dios Creador para todos, y sobre todo para proteger al hombre frente al peligro de la destrucción de sí mismo. En efecto, la degradación de la naturaleza está estrechamente relacionada con la cultura que modela la convivencia humana, por lo que «cuando se respeta la “ecología humana” en la sociedad, también la ecología ambiental se beneficia».[xxvii] No se puede pedir a los jóvenes que respeten el medio ambiente, si no se les ayuda en la familia y en la sociedad a respetarse a sí mismos: el libro de la naturaleza es único, tanto en lo que concierne al ambiente como a la ética personal, familiar y social.[xxviii] Los deberes respecto al ambiente se derivan de los deberes para con la persona, considerada en sí misma y en su relación con los demás. Por eso, aliento de buen grado la educación de una responsabilidad ecológica que, como he dicho en la Encíclica Caritas in veritate, salvaguarde una auténtica «ecología humana» y, por tanto, afirme con renovada convicción la inviolabilidad de la vida humana en cada una de sus fases, y en cualquier condición en que se encuentre, la dignidad de la persona y la insustituible misión de la familia, en la cual se educa en el amor al prójimo y el respeto por la naturaleza.[xxix] Es preciso salvaguardar el patrimonio humano de la sociedad. Este patrimonio de valores tiene su origen y está inscrito en la ley moral natural, que fundamenta el respeto de la persona humana y de la creación.
13.  Tampoco se ha de olvidar el hecho, sumamente elocuente, de que muchos encuentran tranquilidad y paz, se sienten renovados y fortalecidos, al estar en contacto con la belleza y la armonía de la naturaleza. Así, pues, hay una cierta forma de reciprocidad: al cuidar la creación, vemos que Dios, a través de ella, cuida de nosotros. Por otro lado, una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma. El Magisterio de la Iglesia manifiesta reservas ante una concepción del mundo que nos rodea inspirada en el ecocentrismo y el biocentrismo, porque dicha concepción elimina la diferencia ontológica y axiológica entre la persona humana y los otros seres vivientes. De este modo, se anula en la práctica la identidad y el papel superior del hombre, favoreciendo una visión igualitarista de la «dignidad» de todos los seres vivientes. Se abre así paso a un nuevo panteísmo con acentos neopaganos, que hace derivar la salvación del hombre exclusivamente de la naturaleza, entendida en sentido puramente naturalista. La Iglesia invita en cambio a plantear la cuestión de manera equilibrada, respetando la «gramática» que el Creador ha inscrito en su obra, confiando al hombre el papel de guardián y administrador responsable de la creación, papel del que ciertamente no debe abusar, pero del cual tampoco puede abdicar. En efecto, también la posición contraria de absolutizar la técnica y el poder humano termina por atentar gravemente, no sólo contra la naturaleza, sino también contra la misma dignidad humana.[xxx]
14.   Si quieres promover la paz, protege la creación. La búsqueda de la paz por parte de todos los hombres de buena voluntad se verá facilitada sin duda por el reconocimiento común de la relación inseparable que existe entre Dios, los seres humanos y toda la creación. Los cristianos ofrecen su propia aportación, iluminados por la divina Revelación y siguiendo la Tradición de la Iglesia. Consideran el cosmos y sus maravillas a la luz de la obra creadora del Padre y de la redención de Cristo, que, con su muerte y resurrección, ha reconciliado con Dios «todos los seres: los del cielo y los de la tierra» (Col 1,20). Cristo, crucificado y resucitado, ha entregado a la humanidad su Espíritu santificador, que guía el camino de la historia, en espera del día en que, con la vuelta gloriosa del Señor, serán inaugurados «un cielo nuevo y una tierra nueva» (2 P 3,13), en los que habitarán por siempre la justicia y la paz. Por tanto, proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos. Que los responsables de las naciones sean conscientes de ello, así como los que, en todos los ámbitos, se interesan por el destino de la humanidad: la salvaguardia de la creación y la consecución de la paz son realidades íntimamente relacionadas entre sí. Por eso, invito a todos los creyentes a elevar una ferviente oración a Dios, Creador todopoderoso y Padre de misericordia, para que en el corazón de cada hombre y de cada mujer resuene, se acoja y se viva el apremiante llamamiento: Si quieres promover la paz, protege la creación.
Vaticano, 8 de diciembre de 2009
 
BENEDICTUS PP XVI
[i] Catecismo de la Iglesia Católica , 198.
[ii] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2008, 7.
[iii] Cf. n. 48.
[iv] Dante Alighieri, Divina Comedia, Paraíso, XXXIII, 145.
[v] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990, 1.
[vi] Carta ap. Octogesima adveniens, 21.
[vii] Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1990, 10.
[viii] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 32.
[ix] Catecismo de la Iglesia Católica , 295.
[x]  Heráclito de Éfeso ( 535 a .C. ca. – 475 a .C. ca.), Fragmento 22B124, en H. Diels-W. Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker, Weidmann, Berlín 19526.
[xi] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 48.
[xii] Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 37.
[xiii] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 50.
[xiv] Const. past. Gaudium et spes, 69.
[xv] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Sollicitudo rei socialis, 34.
[xvi] Carta enc. Caritas in veritate, 37.
[xvii]  Pontificio Consejo «Justicia y Paz», Compendio de la Doctrina social de la Iglesia, 467; cf. Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 17. 
[xviii] Cf. Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 30-31.43.
[xix] Carta enc. Caritas in veritate, 49.
[xx] Ibíd.
[xxi] Cf. Santo Tomás de Aquino, S. Th., II-II, q. 49, 5.
[xxii] Cf. n. 9.
[xxiii] Cf. n. 8.
[xxiv] Pablo VI, Carta enc. Populorum progressio, 43.
[xxv] Carta enc. Caritas in veritate, 69.
[xxvi] Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 36.
[xxvii] Carta enc. Caritas in veritate, 51.
[xxviii] Cf. ibíd., 15.51.
[xxix] Cf. ibíd., 28.51.61; Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus, 38.39.
[xxx] Cf. Carta enc. Caritas in veritate, 70.
[©Libreria Editrice Vaticana]

lunes, 14 de diciembre de 2009

Día de san Juan de la Cruz

SAN JUAN DE LA CRUZA los 21 años fue recibido como religioso en la comunidad de Padres Carmelitas, y obtuvo el permiso de observar los reglamentos con toda la exactitud posible sin buscar excepciones en nada. Al ser ordenado sacerdote en 1567, pidió a Dios como especial regalo que lo conservara siempre en gracia y sin pecado y que pudiera sufrir con todo valor y con mucha paciencia toda clase de dolores, penas y enfermedades.
Santa Teresa había fundado la comunidad de las Hermanas Carmelitas Descalzas y deseaba fundar también una comunidad de Padres Carmelitas que se dedicaba a observar los reglamentos con la mayor exactitud posible. Mientras tanto nuestro santo le pedía a Dios que le iluminara un modo de vivir tan fervoroso que lo llevara pronto a la santidad. Y he aquí que al encontrarse los dos santos, descubrió Santa Teresa que este era el indicado para empezar su nueva comunidad y con otros dos frailes fundó su nueva comunidad de Carmelitas descalzos. Los envió a vivir a un convento muy pobre, llamado Duruelo.
Al fundar su nuevo convento en Salamanca, fue nombrado como rector Fray Juan de la Cruz, dedicándose con todas sus fuerzas al apostolado.
Dios le había concedido una cualidad especial: la de saber enseñar el método para llegar a la santidad. Y eso que enseñaba de palabra a personas que dirigía, lo fue escribiendo y resultaron unos libros tan importantes que le han conseguido que el Sumo Pontífice lo haya declarado Doctor de la Iglesia. Algunos de sus libros más famosos son: "La subida del Monte Carmelo", y "La noche oscura del alma".
Como poeta ha sido admirado por siglos a causa de la musicalidad de sus poesías y de la belleza de sus versos. Es muy popular su "Cántico Espiritual".
Después de tres meses de sufrimientos muy agudos, el santo murió el 14 de diciembre del año 1591. Apenas tenía 49 años

domingo, 13 de diciembre de 2009

Es necesario vivir cotidianamente aquello que el pesebre representa: el amor de Cristo, dice el Papa

VATICANO, 13 Dic. 09 / 08:35 am (ACI)
Miles de fieles y peregrinos, y entre ellos muchos niños con sus respectivas familias, se dieron cita este medio día en la Plaza de San Pedro para rezar el Ángelus dominical con el Papa Benedicto XVI, quien antes de rezar el Ángelus y bendecir las pequeñas estatuas del niño Jesús traídas por las familias, recordó que el Niño Jesús es el signo que manifiesta la realización de las promesas de Dios para todos los hombres por Él amados. “La madre Iglesia, mientras nos acompaña hacia la Santa Navidad, nos ayuda a redescubrir el sentido y el gusto de la alegría cristiana, tan diversa de la del mundo”, dijo el Papa al inicio de sus palabras. “No basta repetir un gesto tradicional por muy importante que sea –dijo el Papa refiriéndose al hábito de construir el pesebre en casa-. Es necesario empeñarse por vivir en la realidad de todos los días aquello que el presepio representa, es decir el amor de Cristo, su humildad, su pobreza”. Seguidamente enfatizó que “la bendición de los ‘Niñitos’ nos recuerda que el pesebre es una escuela de vida, donde podemos aprender el secreto de la verdadera alegría. Esta no consiste en el tener muchas cosas, sino en el sentirse amados por el Señor, el ser un don para los otros y amarse mutuamente”. “Observemos el pesebre: la Virgen y San José no parecen una familia muy afortunada; tienen al primer hijo en medio a tantos malestares; y sin embargo están llenos de íntima alegría, porque se aman, se ayuda, y sobre todo están seguros que su historia es la obra de Dios”, agregó. También reflexionó sobre la figura de los pastores, diciendo: “¿Y los pastores? ¿Por qué habrían de alegrarse? Aquel recién nacido no cambiará ciertamente su condición de pobreza y de marginación. Pero la fe los ayuda a reconocer en el niño el signo de la realización de las promesas de Dios para todos los hombres que Él ama”. Finalmente dijo: “Esto es en lo que consiste la verdadera alegría: el descubrir que nuestra existencia personal y comunitaria es visitada y rellenada por un misterio grande, el misterio del amor de Dios. Para gozar no necesitamos solamente de cosas, sino de amor y de verdad: necesitamos de un Dios cercano, que calienta nuestro corazón y responde a nuestras profundas expectativas”. Seguidamente el Papa rezó el Ángelus, saludó a los presentes en diversos idiomas e impartió su bendición apostólica.

Evangelio domingo: Lc 7, 36 - 8, 3

Evangelio domingo: Lc 7, 36 - 8, 3
"Tus pecados son perdonados"

"El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad".


CORPUS CHRISTI

CORPUS CHRISTI
"Denles de comer ustedes mismos”. Evangelio Domingo: Lc 9, 11-17 La eucaristía es el alimento que sacia totalmente los anhelos más profundos del ser humano. Cristo no defrauda. Él es el pan de vida eterna: “El que venga a mí nunca más tendrá hambre” (Jn 6,35). Él – y sólo Él – calma el ansia de felicidad, la necesidad de ser querido, la búsqueda de la felicidad...

Día del Sagrado Corazón de Jesús. Evangelio viernes: Lucas 15, 3-7.


La oveja perdidaEl Evangelio Meditado

Esperemos confiados pues no se olvida de nosotros el corazón de Cristo que sólo genera e irradia amor.

Benedicto XVI abre camino a beatificación de Juan Pablo II y Pío XI

Papa Benedicto XVI: "Silencio para escuchar a Dios"

San Agustín

Santa Marta

Santa Marta
Como Santiago evangelizó España, Santa Marta evangelizó Francia.

¿Quién amó a su prójimo en esta historia?

Música Serena de Ascoy